Los fines de semana, hasta ahora establecidos en la Península Ibérica para los días sábado y domingo, se alterarán por un tiempo indefinido para adelantarse dos días.
En un comunicado público al que ha tenido acceso gonzalices se establece, mediante decreto popular, que a partir de este momento, las mejores cosas sucederán sólo coincidiendo con jueves y viernes, por lo que se ruega al personal que adapte su forma de vida a la nueva situación.
"Ambos países deben ayudar para que podamos disfrutar con tranquilidad de los dos nuevos días de descanso establecidos", confía una joven afectada por la nueva medida, quien además anima a las empresas de trasporte público y a las aerolíneas ibéricas de bajo coste a bajar los precios de los billetes durante esas jornadas.